| Un aficionado | |
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Las personas con cierta sensibilidad suelen ser apasionados de la pintura, la música, la vela, la pesca o hasta de los deportes de motor con su ruido incluido. Pero he de reconocer que uno se lleva sorpresas descubriendo gente de mucho renombre que acuden de incógnito a las carreras de F1, como es el caso del dueño del Corte Inglés, Isidoro Álvarez, mientras que las organizaciones tienen que pagar a la mayoría de los famosos para que se paseen por el paddock, se pongan morados de todo, y no sepan ni a que han venido. Francisco Larrey Menos mal que esto no les ocurre a nuestros políticos, que saben muy bien a lo que van y lo que tienen que decir. Sirva para muestra nuestro Gerardo Camps, que no se pierde ni una sólo de las carreras del mundial de motociclismo, más que por fuerza mayor, ayudando a pie de pista a Jorge Martínez Aspar, ya sea en Europa, en Asia, o en el mismísimo Indianápolis de EE UU. Y es que entre la hospitalidad del de Alzira, y por aquello del que paga manda, viaja más que el baúl de la Piquer. |





